El Gobierno se negó a informar quiénes compraron dólares para forzar la devaluación

Los senadores del PJ pidieron detallar las adquisiciones por encima de 250 mil dólares que empujaron el valor de la divisa en agosto. “Podrían revelar estrategias en el mercado de cambios”, se excusaron desde la Casa Rosada.

El Gobierno no quiso revelar ante el Congreso las operaciones en el mercado de cambios que forzaron la devaluación de agosto, cuando el dólar cotizó por encima de 40 pesos y provocó una crisis financiera que obligó a Mauricio Macri a cambiar el Gabinete.

El pedido de informes fue presentado el 10 de octubre por el senador peronista Alfredo Luenzo, del bloque de Miguel Pichetto, y solicita al Poder Ejecutivo detallar, a través del organismo “que corresponda”, las transacciones por sumas mayores a 250 mil dólares entre el 1 de julio y el 31 de agosto.

Recién este martes, y con fecha del 26 de diciembre, llegó al despacho de Luenzo una carta de Lucía Aboud, secretaria de Relaciones Políticas y Parlamentarias, que identifica dos categorías de compradores de divisas en aquellos meses: entidades financieras o cambiarias y clientes, que serían personas humanas o jurídicas.

Para ambos casos consideró que no podía informar identidades y que las compras de divisas fueron para actividades habituales, o sea, sin ninguna motivación de provocar una escalada del tipo de cambio.

Los senadores del PJ pidieron el detalle de las compras de más de 250 mil dólares en julio y agosto. El Gobierno dijo que fueron operaciones de rutina y no podía revelarlas.

En el caso de los Bancos, Aboud identificó operaciones entre las propias entidades, con el Banco Central o con sus clientes para compras en el exterior.

“De brindarse información se podría estar revelando estrategias ante una coyuntura específica del mercado de cambios, afectando su nivel de competitividad dentro del sistema y comprometiendo sus intereses o derechos legítimos”, justificó la funcionaria leal a Marcos Peña.

Y sostuvo que si develara quienes fueron los clientes particulares que supieron irse del peso a tiempo, se estaría divulgando datos patrimoniales “sin su consentimiento”.

Por si hiciera falta, Aboud recuerda que ante solicitudes similares el Banco Central “entendió” que las operaciones del mercado de cambio no forman parte de información pública. Un dato: el presidente de la entidad, Guido Sandleris, asumió después del golpe devaluatorio pero ejerce en comisión, porque el Senado jamás trató su pliego.

La respuesta de la funcionaria fue un freno más del Gobierno a la oposición en temas vinculados al endeudamiento externo. Como explicó LPO, este año podría caer una ley para regular la salida a los mercados aprobada en el Senado en 2016 y cajoneada en la Cámara de Diputados.

La solicitud de Luenzo, ratificada por Pichetto en la última visita de Nicolás Dujovne, recuerda que la plaza financiera local se inundó de dólares que no se volcaron a sectores productivos y curiosamente desaparecieron antes de la devaluación.

“En los primeros cinco meses de 2017, por ejemplo, de cada cinco dólares que ingresaron a Argentina cuatro fueron a parar al sector financiero y uno al productivo, según los balances cambiarios del Banco Central: 4.000 millones de dólares frente a 1.071 millones de dólares”, remarcó.

Luenzo citó como fuente “la organización que nuclea a los principales bancos y fondos de inversión del mundo” para precisar que “entre abril y mayo el flujo hacia Argentina fue negativo en US$ 7.000 millones en términos netos”.

El Gobierno frenó todos los intentos de la oposición para limitar la deuda 

“Léase, se fueron de activos argentinos por parte de los no residentes la mitad de lo que había entrado en el primer trimestre de 2018 (en torno a los US$ 15.000 millones) y hubo una salida de cartera neta de no residentes de US$ 8,000 millones en junio”, reseñó.

“El Banco Central informó que en julio pasado los principales compradores netos fueron personas humanas e inversores no residentes. Se llevaron US$3763 millones, más que cualquier otro grupo. Por ejemplo, cinco veces por encima de lo que requirieron las importaciones de energía, segundas en esa lista”, comparó.

En agosto, señala Luenzo, el Banco Central se desprendió de 2.596 millones de dólares para frenar el derrumbe del peso y aun así la cotización subió un 35%.

Y hasta octubre había vendido U$S 14.036 millones en el año, pero el dólar duplicó su valor, para deleite de los que compraron en grandes cantidades durante la primera parte del año. Nadie sabe quiénes son.

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